Paradores

Un legado único

La más hermosa de las catedrales de España se eleva, elegante, hasta casi rozar el cielo de León, en donde el arte y la historia confluyen en un legado de excepción. La basílica de San Isidoro y el Hostal de San Marcos, sede del Parador, completan un triángulo de oro que se abre al futuro con un museo de arte contemporáneo.
La Catedral es la gran joya de la ciudad de León, una obra maestra
del gótico que se construyó durante todo el siglo XIII.
51| De la Catedral al MUSAC.
En León se pueden seguir numerosos itinerarios desde la plaza de Santo Domingo. Quizás sea buena idea realizar un paseo monumental primero, con parada en algunos de sus edificios y rincones más notables –palacio de los Guzmanes, casa de los condes de Luna, plaza de Santa María del Mercado– antes de sucumbir a la belleza de su gran joya. Es la Catedral de León una obra maestra del gótico, cuya estructura fundamental fue concluida en el siglo XIII.

La fachada principal consta de tres portadas, enmarcadas por arcos muy apuntados. En su centro se abre la puerta de Nuestra Señora la Blanca, con una recreación del Juicio Final en su tímpano. En el interior, muy luminoso, destacan sus vidrieras de colores, que cierran las más de cien ventanas y tres rosetones del templo, en el que brillan con luz propia el claustro y la capilla de la Virgen del Camino.

Las pinturas del retablo de la Capilla Mayor, el claustro y las tallas románicas de su Museo son otros de los tesoros que encierra. Una vez finalizada la visita hay que dirigirse a la plaza de San Isidoro, donde se alza una basílica que es referente del románico occidental.

Fue construida en el siglo XI por deseo de doña Sancha, esposa de Fernando I, para acoger los restos de san Isidoro. En la fachada que da a la plaza se abren dos portadas. Una es la del Cordero Místico, con una representación del sacrificio de Isaac. La otra, la del Perdón, atribuida al maestro Mateo. De su interior hay que destacar los frescos románicos de las paredes del Panteón Real.

Desde San Isidoro, las calles de Renueva y Suero de Quiñones nos conducen hasta el Hostal de San Marcos, levantado entre los siglos XVI y XVIII en estilo plateresco. De él llama la atención su fachada en dos cuerpos, con una portada principal formada por un arco de medio punto rematado por la imagen de Santiago bajo una balconada barroca.

El lado derecho da acceso a la iglesia, donde el Descendimiento de Juan de Juni comparte miradas con la sala capitular, el coro alto, la sacristía y el claustro.

Y para terminar, una visita al futuro, o, lo que es lo mismo, al MUSAC, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, que ofrece exposiciones muy actuales. El edificio, obra de Tuñón y Mansilla, obtuvo en 2007 el premio Mies van de Rohe de Arquitectura.

Parador de León
52| Por el barrio húmedo.
Situado en el corazón del casco antiguo medieval de León, al lado de la Catedral y en torno a la plaza de San Martín, conocida como plaza de las Tiendas, se extiende este barrio emblemático de la ciudad, entre calles que recuerdan en sus nombres su origen gremial (Azabachería, Platerías, Zapaterías…).

Plazuelas y rincones, arcadas y soportales crean un ambiente tan ajeno al tumulto de la gran urbe que el visitante se reencuentra con el paseo sosegado.

Un paseo que se hace más animado los días de mercado –los sábados– y, sobre todo, en el interior de los bares, mesones y tabernas de sabor medieval que inundan el barrio, donde los chatos en vasos de grueso cristal y las generosas tapas (de morcilla, sopas de ajo…) son preludio perfecto para el almuerzo o la cena. Un enclave gastronómico de primer orden, alegre y bullicioso siempre, con casas blasonadas y ejemplos de la arquitectura popular de León.

Parador de León
El Camino de Santiago no podría entenderse sin el que es el mayor de sus símbolos en tierras leon.htmesas: el Hostal de San Marcos, construido y reconstruido entre los siglos XII y XVIII. El Parador se ubica en la zona del antiguo convento y en un edificio anexo, ya del siglo XX. La biblioteca y los salones que en su día dieron paz a los peregrinos conforman sus instalaciones, decoradas con pinturas de la escuela flamenca, tapices y mobiliario antiguo. La decoración es, sin embargo, arriesgada en las habitaciones, llenas de color. Los vinos con Denominación de Origen del Bierzo sirven para regar la excelente cocina tradicional (alubias de La Bañeza, cocido maragato) de su restaurante.
No te lo pierdas
La habitación Quevedo del Parador de León –la número 363– es una de las más amplias y confortables de este histórico edificio, que ha sido desde convento hasta cárcel, donde estuvo encerrado durante cuatro años el genial autor de “El buscón”. La suite a la que da nombre se enclava en el centro de la fachada plateresca, con dos balcones que se asoman a la plaza justo encima de la portada principal.

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